“Sueño con tener un lugar de trabajo, ¡un contrato! ¡Quiero tener una vida estable!”
El sueño de María, una chica de 20 años, es uno de los primeros de los 50 sueños de jóvenes trabajadores que
queremos recoger durante la Semana Internacional de la Juventud Trabajadora, del 24 de abril al 1 de mayo de 2007,
día internacional de los trabajadores.
Natural de la ciudad de Negresti en Rumania, María opina que la mayoría de los trabajadores jóvenes experimentan
dificultades para encontrar un empleo en su propia ciudad.
“Los jóvenes aceptan trabajo sin contrato sólo por sacar algún dinero. Pero así es difícil sobrevivir. La comida y los
alquileres están por los cielos y muchos jóvenes tenemos que permanecer en casa de nuestros padres y contar con el
apoyo de los amigos. Siempre estamos endeudados”.
Como trabajadora sin contrato, María tuvo que enfrentarse con las dificultades que tienen muchos jóvenes de su ciudad.
“Estuve trabajando un año en una pequeña tienda de alimentación. Trabajaba 14 horas por día pero sólo me pagaban
por 8 horas trabajadas. Hice lo que pude, limpié, organicé el almacén, construí una buena relación con los clientes.
Tenía la esperanza de que mi jefe cumpliera la promesa de hacerme un contrato”
Cuando María conoció el movimiento JOC, poco a poco fue concienciándose de sus derechos en el lugar de trabajo.
“Los trabajadores desconocemos el sistema de seguridad social. Si no tienes contrato tampoco tienes protección laboral
ni seguridad después de los años trabajados. No sabía que tenía la posibilidad de apuntarme a la oficina del paro
aunque no tuviera contrato. Mi jefe se mereció todo mi respeto hasta que comprendí cómo funcionaban las cosas.”