
Ha comenzado la cuenta regresiva para el Intercambio internacional y el 16.º Consejo internacional de la Juventud Obrera Cristiana Internacional (JOCI).
Del 4 al 22 de octubre de 2026, jóvenes responsables de la JOCI procedentes de diferentes continentes se reunirán en Filipinas para compartir sus experiencias, escuchar las realidades de los jóvenes trabajadores y trabajadoras de todo el mundo, evaluar el camino recorrido por el movimiento y definir juntos las orientaciones y prioridades para los próximos años.
Organizados en un contexto mundial especialmente complejo, el Intercambio Internacional y el 16.º Consejo Internacional constituyen a la vez un llamamiento a la acción y una firme afirmación: ¡juntos construimos el mañana!
La sociedad en general, y la clase trabajadora en particular, atraviesan un período marcado por profundos cambios. Los derechos humanos fundamentales, los logros del movimiento obrero, el derecho internacional y los equilibrios de las relaciones internacionales se ven cada vez más cuestionados. En numerosas regiones del mundo se multiplican los conflictos y las guerras, mientras que se dedican recursos considerables al gasto militar que podrían invertirse en el desarrollo humano y social.
Estas situaciones contribuyen a reforzar sistemas socioeconómicos que generan y reproducen desigualdades extremas y que alimentan la violencia, la exclusión, la precariedad y la inestabilidad.
En este contexto, los jóvenes trabajadores y trabajadoras se enfrentan a importantes retos, en particular la creciente precariedad laboral, el desempleo y la economía informal, el acceso limitado a la protección social, los ingresos insuficientes y desiguales, así como las transformaciones provocadas por la economía digital y la economía de las plataformas.
Este Consejo también será una oportunidad para reflexionar sobre la igualdad entre mujeres y hombres y la justicia en el mundo del trabajo, en particular el reconocimiento del trabajo de cuidados, la participación y el liderazgo de las mujeres, así como las formas de discriminación y desigualdad que siguen afectando a los jóvenes trabajadores y trabajadoras.
Es precisamente en este contexto donde el Intercambio Internacional y el 16.º Consejo de la JOCI cobran toda su importancia. Constituyen un espacio donde las experiencias, las luchas, las reflexiones y las esperanzas de los jóvenes trabajadores y trabajadoras de diferentes países pueden encontrarse y transformarse en una visión y una acción común para el futuro.

El intercambio de experiencias, en el centro de la actividad
En Filipinas, el movimiento de la JOC se está preparando activamente para acoger a los/as delegados/as, responsables y representantes de la juventud trabajadora procedentes de diferentes países del mundo.
Esta preparación incluye, en particular, visitas a las diferentes regiones y comunidades que acogerán los intercambios de acción durante el Consejo. Estas visitas permiten al movimiento filipino trabajar con los equipos locales, comprender mejor las realidades a las que se enfrentan los/as participantes y garantizar que los intercambios estén profundamente arraigados en la vida real y en las luchas de los jóvenes trabajadores y trabajadoras.
El intercambio de experiencias es el núcleo del método de la JOC. No se trata simplemente de visitar lugares o descubrir situaciones diferentes. Se trata, ante todo, de conocer a personas, escuchar sus vivencias, comprender sus realidades, compartir experiencias y buscar juntos caminos de acción.
Las experiencias recientes de la JOC de Filipinas demuestran toda la riqueza de este enfoque. Las visitas y los encuentros regionales han permitido poner en contacto a jóvenes trabajadores y trabajadoras con pescadores/as, estudiantes, trabajadores y trabajadoras del sector informal y otras comunidades. Estos encuentros crean espacios donde se pueden confrontar las realidades, compartir experiencias y hacer surgir nuevas formas de acción colectiva.
Durante estos intercambios, que constituirán un auténtico preludio del Consejo Internacional de la JOCI, los delegados y delegadas podrán comparar sus propias experiencias con las vividas por la JOC en Filipinas. Juntos/as podrán descubrir y analizar diferentes estrategias, formas de organización e iniciativas desarrolladas por los/as jóvenes para responder a los retos políticos, sociales, culturales y económicos a los que se enfrentan, tanto a nivel local y nacional como a nivel mundial.
El objetivo es, así, convertir la diversidad de experiencias en una fuerza colectiva para la acción internacional.

Los movimientos nacionales se preparan partiendo de sus realidades.
Mientras avanzan los preparativos en Filipinas, los movimientos nacionales de la JOCI de todo el mundo también se preparan para el Consejo.
Para muchos movimientos, esta preparación se desarrolla a dos niveles: la preparación política y la preparación técnica.
En el plano político, los movimientos nacionales inician o continúan su reflexión sobre las realidades que viven los jóvenes trabajadores y trabajadoras en sus países: las situaciones a las que se enfrentan, las acciones llevadas a cabo, los resultados obtenidos, las dificultades encontradas y las lecciones aprendidas de estas experiencias.
Esta preparación es esencial, ya que el Consejo debe partir de las realidades concretas de la juventud trabajadora. La fuerza de la JOCI reside precisamente en su método: partir de la vida y el trabajo de los/as jóvenes, observar y analizar juntos estas realidades, contrastarlas con nuestros valores y nuestras convicciones, y pasar a la acción para transformarlas.
Por ello, los movimientos nacionales preparan sus aportes, evalúan sus experiencias y debaten los retos a los que se enfrenta la juventud trabajadora. También reflexionan sobre las prioridades que desean proponer para el futuro del movimiento internacional.
De este modo, el Consejo no será únicamente un momento de toma de decisiones para la JOCI. Será también el resultado de un largo proceso de reflexión y acción llevado a cabo por los jóvenes trabajadores y trabajadoras en sus comunidades, sus lugares de trabajo y sus movimientos nacionales.

Juntos construimos el mañana
El Intercambio Internacional y el 16.º Consejo Internacional serán, por tanto, mucho más que un encuentro entre responsables procedentes de diferentes países.
A través de los intercambios, los debates, los encuentros con las realidades locales y las actividades de representación, la JOCI reforzará su papel como movimiento internacional comprometido con la juventud trabajadora: para movilizar, organizar, formar y defender los derechos y la dignidad de los jóvenes trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.
Estos momentos permitirán también reforzar la cohesión entre las experiencias y las iniciativas desarrolladas por los grupos de la JOC a nivel local y nacional. Contribuirán a dotar de una dimensión internacional las luchas y aspiraciones que surgen de la realidad cotidiana de los/as jóvenes.
Por último, el Consejo será una oportunidad para transformar esta riqueza de experiencias en orientaciones comunes y en un Plan de Acción internacional sólido y movilizador, capaz de responder a los retos actuales y futuros de la juventud trabajadora.
Un plan de acción para continuar con nuestro compromiso en favor del trabajo digno, la igualdad entre mujeres y hombres, la justicia social y la dignidad para todos los jóvenes trabajadores y las jóvenes trabajadoras.
Porque, ante las incertidumbres y los cambios radicales de nuestra época, no queremos ser meros espectadores del mundo que se perfila.
Queremos construirlo.
¡Juntos construimos el mañana!










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