
Este documento de orientación política, presentado por la Juventud Obrera Cristiana Internacional (JOCI) y los/as delegados del Foro Público celebrado el 2 de mayo de 2025, define un programa colectivo liderado por los/as jóvenes para lograr una transición justa. En un contexto de agravamiento de las crisis climática, económica y laboral, los/as jóvenes —en particular las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados y los migrantes— se ven afectados de manera desproporcionada, al tiempo que siguen estando ampliamente excluidos/as de los procesos formales de toma de decisiones. Basado en experiencias vividas y en un compromiso ético, este documento enuncia principios fundamentales, identifica retos urgentes y presenta reivindicaciones políticas concretas dirigidas a los gobiernos, las instituciones internacionales y la sociedad civil. Subraya el papel esencial de los/as jóvenes como partes interesadas en la construcción de un futuro equitativo y sostenible.
Introducción
Con motivo del centenario de la Juventud Obrera Cristiana Internacional (JOCI), el 2 de mayo de 2025, se celebró una reunión que congregó a personas de todos los ámbitos bajo los auspicios de la JOCI durante un foro público sobre la transición social y ecológica. Este foro reunió a delegados/as de la juventud, antiguos dirigentes del movimiento, representantes de organizaciones aliadas y simpatizantes de diversos sectores y países. Esta asamblea inclusiva reconoció el vínculo cada vez más estrecho entre el cambio climático, las desigualdades y la pérdida de derechos de los/as jóvenes, que afecta en particular a las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados y los migrantes, y se comprometió a influir colectivamente en el discurso internacional y los marcos estratégicos sobre la transición justa.
Visión y principios fundamentales
Aspiramos a una transición justa que transforme nuestros sistemas económicos y sociales para que sean inclusivos, equitativos y ecológicamente sostenibles. Esta visión se basa en los siguientes principios:
- La dignidad del trabajo: todo trabajo, formal o informal, incluido el de las mujeres, los migrantes y los jóvenes desempleados, debe ser valorado, protegido y remunerado de manera equitativa.
- Gestión responsable del medio ambiente: los recursos naturales deben preservarse para las generaciones actuales y futuras.
- Justicia social y climática: las cargas y los beneficios de la transición deben distribuirse de manera equitativa, dando prioridad a los grupos marginados y vulnerables.
- Participación democrática: los jóvenes, incluidas las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados, los migrantes y otras comunidades marginadas, deben estar plenamente incluidos en todos los procesos de toma de decisiones.
- Solidaridad mundial: la cooperación transfronteriza e intergeneracional es esencial para un progreso compartido.
Una transición justa no es simplemente una reforma medioambiental. Se trata de un cambio que debe ir más allá de las métricas de carbono: debe desmantelar los sistemas de explotación y anteponer las personas y el planeta a los beneficios económicos.
Contexto actual y principales desafíos
Los trabajadores jóvenes, en particular las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados y los migrantes, se enfrentan a múltiples retos interrelacionados:
- Desempleo juvenil y trabajo informal: más de la mitad de los/as trabajadores/as jóvenes del mundo tienen empleos informales o precarios, a menudo sin protección jurídica, seguridad social o salario mínimo vital. Las mujeres, los migrantes y los trabajadores informales están sobrerrepresentados en estas situaciones de empleo precario.
- Desigualdades de género: las mujeres jóvenes se enfrentan a obstáculos persistentes, como las disparidades salariales, la discriminación, el acceso limitado a la educación y a un trabajo decente, y la exclusión de los puestos directivos y los órganos de toma de decisiones.
- Exclusión de las poblaciones vulnerables: los/as trabajadores informales, los/as jóvenes desempleados y los/as migrantes suelen carecer de redes de seguridad social y estar excluidos de las protecciones sociales y los marcos estratégicos, lo que aumenta su exposición a la inestabilidad económica y los riesgos medioambientales.
- Crisis climática y medioambiental: la aceleración de los efectos del cambio climático, como las sequías, las inundaciones, los desplazamientos de población y la pérdida de biodiversidad, afecta de manera desproporcionada a los grupos de bajos ingresos y marginados, en particular a las mujeres, los trabajadores informales, los migrantes y los jóvenes desempleados.
- Desigualdad sistémica mundial: los países de ingresos altos son responsables de la mayor parte de las emisiones mundiales, mientras que los países de bajos ingresos y las poblaciones vulnerables sufren las consecuencias más graves, lo que agrava las desigualdades y socava los esfuerzos de una transición justa.
- Exclusión de los procesos de toma de decisiones: a pesar de ser los más afectados, los jóvenes, en particular las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados y los migrantes, siguen estando infrarrepresentados en los procesos de toma de decisiones nacionales e internacionales relacionados con las transiciones sociales, climáticas y económicas.
- Responsabilidad desigual: los países ricos, que son los que más contribuyen a las emisiones, imponen compromisos iguales a los países pobres, bloqueando así los acuerdos sobre el clima.
- Capitalismo explotador: un sistema de producción motivado por la codicia de las empresas y la acumulación de beneficios sigue sacrificando la dignidad humana y el equilibrio ecológico.
Reivindicaciones políticas: una agenda para una transición justa impulsada por los/as jóvenes
- Empoderamiento e inclusión de los/as jóvenes y los grupos marginados como partes interesadas estratégicas
- Garantizar la participación de los trabajadores jóvenes, incluidas las mujeres, los trabajadores informales, los jóvenes desempleados y los migrantes, en la toma de decisiones en los órganos de gobernanza y consultivos nacionales e internacionales para una transición justa.
- Crear funciones consultivas oficiales para los/as jóvenes y los grupos marginados en los ministerios e instituciones responsables del trabajo, el medio ambiente y el desarrollo.
- Fortalecer los sindicatos y las organizaciones de trabajadores, en particular entre los/as jóvenes y los desempleados.
- Promover la igualdad de género y garantizar la plena participación de las mujeres en todos los procesos de transición.
- Garantizar diálogos inclusivos que reflejen las voces de las personas más afectadas.
- Garantizar un trabajo digno para todos los/as jóvenes
- Convertir los empleos informales en empleos formales que ofrezcan protección jurídica, seguridad social y un salario digno para todos, incluidas las mujeres, los migrantes y los jóvenes desempleados.
- Promover las cooperativas dirigidas por jóvenes, las empresas propiedad de sus empleados y las empresas sociales inclusivas que dan prioridad a los grupos marginados.
- Promover empleos verdes y sostenibles
- Invertir en la educación, la formación profesional y el desarrollo de capacidades de los jóvenes, incluidas las mujeres y los migrantes, en los ámbitos de las energías renovables, la agricultura ecológica, las economías circulares y los cuidados.
- Proporcionar financiación inicial y apoyo institucional a las empresas ecológicas y sostenibles dirigidas por jóvenes.
- Invertir en empleos verdes que ofrezcan seguridad, dignidad y valor social.
- Proteger la soberanía alimentaria y garantizar los derechos sobre la tierra
- Garantizar el acceso a la tierra y al agua para los jóvenes agricultores, en particular las mujeres y los grupos marginados.
- Apoyar el uso de semillas ancestrales y no transgénicas mediante protecciones legales y financiación pública.
- Promover la agroecología y la agricultura local sostenible.
- Garantizar los compromisos jurídicos e institucionales en favor de la justicia
- Ratificar y aplicar el Convenio n.º 190 de la OIT y todos los convenios pertinentes en materia de derechos humanos y medio ambiente, prestando especial atención a la protección de los/as jóvenes y los trabajadores/as vulnerables.
- Promulgar reformas climáticas y laborales basadas en los principios de equidad, justicia de género y sostenibilidad.
- Reconocer jurídicamente los ecosistemas —tierras, bosques y agua— como sujetos de derechos.
- Establecer economías solidarias y promover un consumo responsable
- Promover economías solidarias: cooperativas, empresas ciudadanas, iniciativas autogestionadas y sistemas de ayuda mutua, en particular los dirigidos por jóvenes, mujeres y trabajadores informales.
- Lanzar campañas mundiales sobre consumo ético, justicia digital y responsabilidad medioambiental.
Nuestros compromisos y acciones
Como movimiento juvenil mundial, la JOCI y sus aliados no se limitan a exigir el cambio, sino que lo construyen:
- Fortalecemos la organización de los/as jóvenes a nivel de base, incluidas las mujeres, los migrantes, los trabajadores informales y los jóvenes desempleados, mediante la educación, la acción y la solidaridad internacional.
- Construimos alianzas intersectoriales para un cambio sistémico que dé prioridad a las voces de los/as jóvenes marginados.
- Exponemos, confrontamos y supervisamos a las instituciones públicas y privadas para garantizar su responsabilidad con respecto a los principios de la transición justa.
- Llevamos a cabo campañas de educación y sensibilización para despertar la conciencia crítica.
- Cuestionamos la cultura consumista y promovemos modos de vida alternativos, sencillos y éticos.
- Fomentamos las iniciativas de economía social y solidaria, y cultivamos sistemas alimentarios locales y ecológicos basados en la justicia y la tradición.
Llamada a la acción
Una transición verdaderamente justa no puede negociarse a puerta cerrada ni ser dictada por las élites. Debe surgir desde la base, estar liderada por los jóvenes, los trabajadores, incluidas las mujeres, y las comunidades que luchan por su supervivencia y su dignidad.
La Juventud Obrera Cristiana Internacional reafirma su compromiso mundial con esta lucha. Instamos a las organizaciones internacionales, los gobiernos, los sindicatos, los grupos confesionales y la sociedad civil a que adopten y apliquen esta agenda política impulsada por los/as jóvenes. Una transición justa requiere una voluntad política valiente, una gobernanza inclusiva y un profundo compromiso ético. Se trata de un imperativo generacional y de una responsabilidad compartida para construir un futuro sostenible, justo y equitativo.
No somos el futuro. Somos el presente. Y exigimos dar forma al mundo en el que vivimos. Otro mundo no sólo es posible, sino que ya se está construyendo.








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